Analizando los hechos ocurridos durante el período 2008- 2011 podemos desarrollar que el kirchnerismo venía de perder pavorosamente las legislativas de 2009, en el cual se renovaban la mitad de los miembros de la cámara de diputados nacionales y un tercio de los miembros de la cámara de senadores. Su populismo comenzaba a transformarse en repudio ya que se posicionaron de forma opositora a las medidas tomadas por la Federación Agraria Argentina, donde padecimos varios días de paros, en repudio a la Ley dictaminada en 2008, la cual desarrollaba que debían implementarse retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias. Al mismo tiempo el gobierno nacional iniciaba sus gruesas diferencias con los medios de comunicación “no oficialistas”, futura “Ley de Medios”, aprobada en 2010.
Aquí se iniciarían los confrontamientos y los conflictos con cualquier entidad o sector de la sociedad que fuera contra los intereses del gobierno nacional y aquellos que salieran a manifestar y denunciar todo hecho de corrupción o de investigación hacia sus representantes.
No podemos dejar de hablar de la crisis económica internacional producida en 2008 en Estados Unidos, donde Cristina la denominó “Efecto Jazz”, esta crisis también llamada “Gran Recesión” afectó sobre todo a las economías tercermundistas como lo es Argentina, produciendo un saldo negativo de 1400 millones de dólares en ese año, las autopartes y autos padecieron 2800 millones en pérdidas y máquinas e implementos agrícolas, el cual su déficit fue de 400 millones.
Luego comenzaría lo que poco duraría, sólo 2 años de malestares ya que la sociedad debido a diferentes factores, volvería a apoyar al modelo “Nacional y Popular” impulsado por Nestor Kirchner.
En mayo de 2010 se conmemoraron los 200 años de la historia argentina donde se realizó la revolución en busca de libertad y en repudio a la monarquía española. Aquel acto donde el kirchnerismo se había puesto el festejo a sus hombros y logró transformarlo en un acto puramente de propaganda política.
Otro de los hechos relevantes que marcó la “era de los k”, fue la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario, donde obtuvo el apoyo de una gran parte de la sociedad que luego se transformarían en votos asegurados.
En octubre de aquel año, mientras se realizaba el censo nacional, se produce un hecho que marcaría el rumbo de las elecciones, fallecía el precursor del kirchnerismo, aquel hombre que había asumido la presidencia en 2003, aquella persona que mostró una cara durante los primeros años y luego los caminos se fueron bifurcando, los hechos fueron contraponiéndose y el doble discurso se transformaba en moneda corriente, el avasallamiento a toda ley y hecho de impunidad iba tomando fuerza.
Faltaba poco para que la sociedad tuviera que elegir nuevamente a sus representantes.
La muerte resulta conmover a la gente, es aquel tabú del cual no se habla, es aquello que aún hoy no puede superarse, aquel hecho que culmina con la vida de un ser humano y transforma a su entorno dejando una marca, aquella muerte, la de Nestor, cambiaría el rumbo de la Argentina.
El kirchnerismo arrasó en las elecciones 2011 imponiéndose con el 54% de los votos, obteniendo de esta manera no sólo el poder en el ejecutivo sino además logrando el quórum en ambas cámaras del poder legislativo.
Fue el resultado de una sociedad que se vio afectada por la muerte de un ex presidente, una muerte que causaría mucho dolor, mucha sensibilidad, mucha desidia, mucho malestar.
El país entero se vio conmovido por aquel hecho inesperado y cuando la muerte acecha la vida de una persona la moviliza sin dar explicaciones, sin entender lo que sucede, sin poder discernir entre lo que es lamentable y lo que debemos hacer, en cómo continuar y aquella sociedad eligió cómo continuar apoyando al modelo con sus votos.
Hoy la sociedad vuelve a manifestar aquellos malestares que resonaban en las urnas en las elecciones de 2009, hoy vuelven a sentir la preocupación y desorientación por ver a quiénes votar, hoy repudian la corrupción ilimitada, la mafia y el robo de este gobierno que sobrepasa ampliamente los hechos aberrantes de la década de los 90.
El mundo cambia, nuestro país cambia, nuestra sociedad lo hace también, el rumbo de una elección puede ser impredecible cuando suceden hechos que logran modificar el rumbo de lo que venimos viviendo y expresando.
Nada es lógica pura ni ciencia exacta cuando nos referimos a la política, no podemos adivinar ningún futuro cuando no sabemos a dónde estamos parados en el presente.
La Argentina: un país que se destaca por su imprevisibilidad constante y por repetir los errores del pasado, espero que esta vez la historia cambie.
Interesante comentario.
ResponderBorrarLástima que el clientelismo de susidios, hoy tiene entre el 30 a 35% de electores.
Como para tener presente, que van a usar un slogan de voto, que ellos perderían sus subsidios por votar a la oposición.
Para tener en cuenta en las próximas elecciones y MUY IMPORTANTES ELECCIONES.