El gobierno de Mauricio Macri se encuentra atravesando una confluencia de conflictos, tanto propios como de la herencia recibida.
Los problemas macroeconómicos fueron y siguen siendo los principales temas a resolver. Se logró salir del default después de 14 años, punto fundamental para comenzar a recibir las esperadas inversiones pero también para volver al mundo.
No le fue fácil al Gobierno negociar con la oposición para lograr su apoyo, llevó muchos días de debate pero consiguió finalmente llegar a acuerdos concretos y con amplias mayorías en el Congreso de la Nación.
Mientras el peronismo se aleja más del kirchnerismo residual, el macrismo recibe cuotas de ventajas.
Otro de los puntos centrales en la gestión del Presidente es lograr resolver el constante flagelo de las inundaciones en el Litoral, que si bien fueron provocadas por las intensas lluvias, la herencia ayudó a que faltaran obras de infraestructura para evitar daños colaterales.
Por otro lado, el macrismo debe enfocarse en los tres temas principales que le preocupan a la sociedad: inflación, consumo y pérdida del empleo.
La estrategia del Gobierno se basó en realizar una serie de medidas que impactaron en la macroeconomía, aumentando las tarifas, disminuyendo el consumo y así lograr reducir la inflación para el segundo semestre del año.
El aumento de los despidos, tanto en el sector público como privado preocupa debido a que hace cuatro años no crece la economía y los sectores productivos se encuentran en crisis, por ende, no se sabe cuándo comenzará a aumentar lentamente el empleo genuino.
Si bien la imagen de Macri aún sigue siendo elevada (más del 50%) el tiempo corre para el Gobierno y habrá que tomar medidas de impacto social con urgencia. La velocidad de los sucesos es constante por lo cual, los temas relevantes pasan en un instante a su vencimiento.
La manera en que comunica el macrismo lejos está de ser sólida y contundente, pero si algo le sigue jugando a su favor es la presencia de la ex presidente, Cristina Fernández de Kirchner, que con su última aparición en público- debido a temas judiciales que la comprometen- no dejó olvidar a la sociedad, por qué no votó al kirchnerismo.
La necesidad de decisiones urgentes que debe tomar el Gobierno, entre los errores del pasado y las consecuencias del presente, pone a Macri en una encrucijada donde deberá tomar las piezas claves del tablero para poder analizar con precisión su próxima jugada, una jugada que comenzará en el segundo semestre, con toda una sociedad a la espera de sus promesas pero mientras el pasado se mezcla con el presente, deberá resolver sus propios acertijos.

Comentarios
Publicar un comentario