El lunes regresó Cristina Kirchner a través de un vídeo filmado por su hija Florencia. Se la notó alegre, agradecida y no emitió ningún tipo de análisis político. Le mostró a la sociedad su nuevo perro regalado por el hermano de Hugo Chávez y un peluche que le obsequió un militante del PRO.
Al día siguiente el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, dio a conocer a través de un comunicado oficial los nuevos cambios del Gabinete.
Las modificaciones más sorprendentes fueron: Jorge Capitanich (gobernador de la provincia de Chaco) como nuevo Jefe de Gabinete en lugar de Juan Manuel Abal Medina, y Axel Kicillof como Ministro de Economía en reemplazo de Hernán Lorenzino.
Los demás cambios: Carlos Casamiquela, actualmente titular del INTA, como nuevo ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, sustituyendo a Norberto Yahuar. Por otro lado Carlos Fábrega fue designado como nuevo presidente del Banco Central en lugar de Mercedes Marcó del Pont. Y Juan Ignacio Forlón, integrante de "La Cámpora" además de ser amigo de Máximo Kirchner, como presidente del Banco Nación.
Más allá de las repercusiones que le subsiguieron a estas noticias relevantes, durante el martes 19, el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, presentó su renuncia para sorpresa de muchos.
Lo que podemos observar es el despliegue de hartas modificaciones dentro del gobierno que no conducen a ningún cambio sustancial en la política nacional.
Lo relevante en esto son las repercusiones que giran en torno a los desplazados por estos procesos de limpieza y la exuberante excitación que genera pensar en el futuro económico del país.
El trabajo de análisis políticos para muchos profesionales es arduo ya que la realidad siempre supera a la ficción.
¿Realmente estas modificaciones traerán resultados óptimos? ¿Queremos políticos ineptos o capaces y corruptos?
¿Realmente estas modificaciones traerán resultados óptimos? ¿Queremos políticos ineptos o capaces y corruptos?
Pareciera que en la Argentina los errores van en aumento continuamente y como diría el filósofo Carlos Marx: “la historia se repite primero como tragedia y luego como comedia”.
Una mezcla de sentimientos invadió al país, entre chistes hacia Moreno, náuseas generadas por Capitanich y repudio hacia Kicillof, fiel opositor al gobierno nacional antes de pertenecer al mismo.
¿Cambia en algo que haya renunciado Moreno? ¿Qué nuevos flagelos surgirán por tomar malas decisiones? ¿Qué reglas ponemos en juego?
Pero sobre todo:
¿Qué es lo que cambiamos si siguen los mismos pero en diferentes cargos?
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