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Algunas cosas no son lo que parecen

En las últimas semanas Venezuela se vio inmersa en una constaste lucha por gran parte de su sociedad exigiendo libertad de expresión, igualdad, justicia, entre otros tantos pedidos que forman parte de lo que debería representar una "Democracia" o mejor a un "Gobierno Democrático". 

Por otra parte, su Presidente, Nicolás Maduro, quien fue elegido el 19 de abril de 2013 (obteniendo sólo el 50,66% de los votos contra un 49,07% del candidato Capriles), caracterizó las manifestaciones como un "ataque a la democracia", como un "golpe de estado por parte de la derecha". 

15 personas han fallecido desde el comienzo de los reclamos por parte de una sociedad que pide a gritos que se respeten sus derechos y que se termine con el atropello que está realizando el gobierno desde hace mucho tiempo. 

Interesante sería analizar las categorías "izquierda" y "derecha" en el plano ideológico, ya que quien dice representar a la primera, sale a reprimir con paramilitares matando a quemarropa a quien se interponga en los asuntos de Maduro, una sociedad que posee un 50% de inflación, desabastecimiento de productos básicos, endeudamientos, cierres de medios opositores (expulsando a la CNN y sacando de la grilla al canal colombiano NTN), cientos de personas que fueron encarceladas por protestas en las calles, militarización del Estado para el uso de la fuerza pública y una inseguridad con niveles altísimos de soportar poniendo en riesgo la vida de cualquier ciudadano. 

La "derecha" vendría a ser la propia sociedad, una sociedad que ni siquiera posee las fuerzas armadas para realizar un golpe, una sociedad totalmente abrumada por el odio impuesto por su propio Presidente, una sociedad que salió a decir "basta", una sociedad conformada por millones de personas que no han votado al oficialismo. 

Maduro fue tratado como fascista y dictador, palabras que muchos detestaron ya que fue elegido a través de las urnas. Ahora bien, nadie pone en tela de juicio que no haya sido así, lo que aquí se pone en juego es la libertad y la igualdad de una sociedad que se encuentra desesperada por el atropello que este señor ejerció con su poder. 

¿Quién dijo que democracia es sólo ganar una elección si después se abusa del poder impunemente?
¿Acaso cuántos dictadores han ganado y luego se transformaron en la peor basura de su país? Casos como los de Paraguay, Portugal y actualmente la República de Indonesia, Cuba, China y Ucrania, que ha destituido enhorabuena a su Presidente. 

¿Entonces hasta qué punto son democracias esos gobiernos? 

Evidentemente estamos ante un análisis poco acabado de la realidad, análisis pobres que no hacen otra cosa más que confundir a quien intenta entender qué sucede en aquellas sociedades y a sus dirigentes políticos. 

Ninguno de estos Estados representa ni a la izquierda, ni a una democracia como tal, ni mucho menos algo parecido al socialismo. Dejemos de silenciar los asesinatos y tapar a los cómplices de tantas aberraciones que se viven en el mundo. 


Tendremos que resignificar en este siglo XXI lo que verdaderamente es una Democracia y lo que representa la ideología política de izquierda. Lejos está Venezuela de todo lo que dice representar.



Como dice mi título: algunas cosas no son lo que parecen. 

Comentarios

  1. el parrafo que dice la derecha vendria a ser la propia sociedad que ni siquiera posee las fuerzas armadas para realizar un golpe, me hizo relacionar a Israel como bombardea y mata a todos sus vecinos que según dicen son muy peligrosos, ja, peligrosos y tienen piedras y los israelitas ademas de las armas que tienen cuentan con el apoyo de Usa, asi de parejo es lo de Israel como lo es lo de Maduro matando a sus compatriotas, y al drogadicto de Maradona diciendo que los imperialistas le dan asco, jajaja, el vive en qatar, y cobra millones, asi son todos estos mentirosos, y falsos. Maduro y Cristina incluidos

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